Protégete del sol

El verano siempre se presenta como una estupenda oportunidad para pasar tiempo al aire libre y tener esas vacaciones con las que llevas soñando todo el año.

En la ciudad, en la playa, haciendo senderismo o incluso en una barbacoa en el jardín, debemos tener en cuenta que cuando se toma el sol la piel queda expuesta a una luz demasiado intensa. Por ello es muy importante saber protegerse del sol y evitar así quemaduras y prevenir el cáncer de piel.

Además, exponernos al sol sin una protección adecuada puede provocarnos una quemadura solar, la cual provoca desagradables síntomas como ardor, sensación de calor y picor. Estas quemaduras pueden afectar a diferentes partes del cuerpo e incluso pueden producir síntomas generales como fiebre, náuseas y problemas circulatorios.

Sin embargo, las lesiones provocadas por el sol pueden evitarse de forma sencilla si realizamos una exposición es segura y se siguen algunas recomendaciones.

Aquí te dejamos algunos consejos que puedes seguir:

Consejo 1: Evita el sol de mediodía.

Evita la exposición solar entre las 12:00 y las 16:00 horas. Éstas son las horas centrales del día, y es cuando los rayos UV solares son más fuertes, por lo que debemos tomar especial precaución.

También debemos tener un cuidado especial con los menores, ya que aquellos cuya edad no supere los dos años no deben exponerse directamente a la luz de sol ni a la intensidad de los rayos UV durante el día.

Consejo 2: Protégete bajo la sombra.

Protégete bajo la sombra de los árboles frondosos y arboledas, o utiliza sombrillas o toldos para deducir la exposición al sol. Aprovecha las sombras cuando los rayos UV sean más intensos.

Sin embargo, no debes olvidar que, aunque en la sombra la radiación es más débil, los rayos UV alcanzan el suelo todo el año, incluso los días nublados. Por lo que necesitarás una protección complementaria, ya que ni los árboles, sombrillas o toldos protegen del sol totalmente.

Consejo 3: Aplicar el protector solar adecuado.

Usar crema solar es fundamental cuando uno se va a exponer al sol. Pero además, es importante elegir un factor de protección que sea adecuado y se adapte al tipo de piel y a la intensidad de los rayos.

Al aplicar el protector solar, es importante señalar que los productos deben usarse abundantemente y de forma regular porque el protector solar se elimina con el sudor, con el roce de la tela o al bañarse. Debes ponerte crema al menos 20 o 30 minutos antes de salir al aire libre para garantizar que la protección, ya que no todos los protectores actúan de inmediato y algunos tardan unos minutos en hacer efecto.

Consejo 4: Vestir con prendas adecuadas.

Otro complemento al protector solar es vestir con prendas adecuadas para proteger nuestra piel. Usar pantalones largos y camisas ayudará a que la protección sea más eficaz y segura, pero debemos tener en cuenta que esta protección varía dependiendo del color, el tipo de material, la densidad de las fibras y el grosor.

Además es altamente aconsejable llevar gafas de sol homologadas para proteger los ojos y utilizar sombreros y gorros para proteger el cuero cabelludo.

Como dato diremos que existe ropa especial que se usa como protección contra el sol. Este tipo de ropa lleva un logotipo amarillo indicando el factor de protección, por ejemplo, 40 UPF.

Consejo 5: Protegerte también desde el interior.

Existen personas especialmente sensibles al sol que deben reforzar la protección con antioxidantes adicionales como la vitamina E, el licopeno, el betacaroteno o los polifenoles.

A pesar de que la alta efectividad del protector solar ha sido probada científicamente, en algunos casos es recomendable tomar fotoprotectores orales que tienen efecto preventivo, pudiendo ayudar a reducir la sensibilidad de la piel y aumentar su resistencia al sol en ciertas circunstancias.

Así mismo, no dudes en pedir asesoramiento a tu médico o farmacéutico sobre cualquier duda relacionada con el sol.

Si has abusado de la exposición al sol y ya se ha producido una quemadura también deberás prestar atención a las siguientes pautas:

  • Evitar cualquier tipo de contacto con la luz solar hasta que la quemadura haya sanado completamente.
  • Es recomendable aplicar geles calmantes en las zonas afectadas varias veces al día.
  • Si el dolor es intenso se pueden tomar analgésicos como el ácido acetilsalicílico o el paracetamol.
  • Debemos beber líquidos en abundancia. Sobre todo, agua y zumos mezclados con agua mineral.
  • Además, aplicar cremas hidratantes especiales que ayuden a la cicatrización de las áreas afectadas de la piel.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *