Claves para combatir los excesos del verano

Con el verano, muchas de nuestras estructuradas rutinas de invierno se desarticulan y dan lugar a los excesos. Horarios más flexibles, más horas de sueño, menos actividad física y comidas no tan saludables que se alargan alterando tu rutina de siempre y tu dieta. Las vacaciones parecen ser el mayor enemigo de nuestra dieta. Aunque debemos tener en cuenta que esos pequeños excesos también pueden ser muy beneficios a la hora de desconectar de la rutina diaria.

No encanta disfrutar de una temporada que trae deliciosas tentaciones, sin remordimiento y siempre con ganas de más. Sin embargo, al volver al día a día, nuestro organismo necesitará recuperar su ritmo habitual y deshacerse de los excesos que hemos cometido durante los meses de verano.

Las tapitas, el vermut, los helados o las comidas fuera de casa asoman en nuestra báscula. No vamos a decir que volver a la rutina es fácil tras un largo tiempo de descanso. Por ello, si eres de los que despedirán las vacaciones dentro de poco, aquí te dejamos algunos consejos para ayudarte a retomar el ritmo y deshacerte de los excesos de la temporada calor. ¡Toma nota!

1. Sigue una rutina de comidas.

Comer a cualquier hora sin tener en cuenta los horarios durante las vacaciones pasa factura. Realiza 4-5 comidas al día, empezando por un desayuno equilibrado e intenta realizarlas siempre a la misma hora y, por supuesto, ¡no te saltes ninguna comida! De este modo tu organismo volverá a su funcionamiento habitual.

2. Desintoxícate.

Cuando estamos de vacaciones descuidamos nuestra alimentación y caemos en la tentación de picar entre horas, descuidando por completo las calorías que ingerimos. Reduce el consumo de alimentos muy energéticos como los excesivamente azucarados o muy grasos. El exceso de grasa o azúcar, además de aportar calorías extras difíciles de gastar, desequilibran la dieta y son pobres en otros nutrientes como vitaminas y minerales. Para ello, en las comidas toma siempre de primero un buen plato de verduras. Ricas en fibra, las verduras y hortalizas te ayudan a regular el tránsito intestinal y cumplen funciones antioxidantes en el organismo, resultando esenciales en esta época del año en la que retomar la rutina diaria puede demandar un extra de nutrientes, como vitaminas y minerales.

3. No te olvides del agua.

Asegúrate de tomar una cantidad adecuada de agua diariamente y modera el consumo de alcohol y bebidas azucaradas. El agua te ayuda a eliminar sustancias de desecho que tu organismo no necesita y te proporciona un mejor aspecto.

4. Rebaja el peso de manera responsable.

Si necesitas ponerte a dieta porque te has pasado más de la cuenta, no recurras a métodos rápidos y peligrosos. Baja peso de manera responsable y busca ayuda de un especialista si es necesario.

5. Vuelve a tu rutina de ejercicio.

El ejercicio físico es bueno para el cuerpo y la mente. Te ayudará a controlar el peso y reducir el estrés de vuelta a la rutina. Además reduce la ansiedad, que a su vez, puede hacer que comamos más de lo que realmente necesitamos. Aunque después de semanas sin pisar el gimnasio o salir a correr, volver a ponerte en forma no te será fácil. Pero nada es imposible, empieza poco a poco. La primera semana, sal a caminar unos 30 minutos y tu cuerpo se acabará acostumbrando a su rutina de ejercicio.

 

¡Ánimo!

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